Anatomía de las tortugas

Anatomía de las tortugas

Anatomía de las tortugas

Las tortugas pertenecen al grupo de los anfibios y destacan del resto de este grupo debido al caparazón que cubre su cuerpo.  Con más de 200 millones de evolución, las tortugas presentan el caparazón como un mecanismo de defensa que les hace resistentes ante sus depredadores.

Caparazón de las tortugas

El caparazón de las tortugas constituye una prolongación de la caja torácica, tal como la poseen el resto de los vertebrados, solo que en el exterior. Está conformado por dos mitades que se unen en los laterales a semejanza de un puente.

La concha de las tortugas se compone de un grupo de huesos, cubiertos por placas separadas de queratina, de la cual aumentan los niveles a medida que el animal aumenta de tamaño y se vuelve adulto.

Vale destacar que el crecimiento de una tortuga y de su caparazón se encuentra determinado por la alimentación. Siendo la vegetación la dieta principal de estos reptiles.

De tal forma, el caparazón se encuentra dividido de la siguiente manera: en la nuca (encima de la cabeza), supracaudal (encima de la cola), vertebrales (línea que va de la cabeza a la cola), costales (a  ambos lados de las vertebrales) y marginales (costales y attatch al puente).

Sistema muscular de las tortugas

Las tortugas poseen exoesqueleto, es decir caparazón y plastrón,  y el endoesqueleto, en este caso los huesos internos. En este último caso destacan  los huesos del cráneo y la mandíbula inferior, vértebras, falanges, entre otros muchos más.

Sistema muscular

Si bien es cierto que a diferencia de otros vertebrados, las tortugas no torcen su columna vertebral, debido al caparazón; estos reptiles posee un cuello muy flexible.

Asimismo, estos animales cuentan con extremidades bien desarrolladas y una mandíbula de gran potencia gracias a los músculos que allí posee.

Sistema digestivo

El sistema digestivo de las tortugas se encuentra adaptado a las condiciones extremas, es decir, a los lugares donde obtener agua y alimentos es bien difícil. De tal forma, este animal puede extraer humedad y nutrientes de algunas comidas que el ser humano considera como secas.

Esto es posible debido a que la tortuga posee dos tractos digestivos, siendo el posterior el encargado de reabsorber la humedad de los residuos producidos por el primero. Se puede decir entonces que las tortugas son capaces de aprovechar los residuos de cuerpo antes de que estos salgan al exterior.

Respiración de las tortugas

Respiración

Las tortugas inhalan oxígeno con menos frecuencia que los seres humanos debido a su capacidad para tolerar el CO2 en sangre. Esta adaptación forma de sus hábitos y se produce como parte de la evolución y la necesidad de introducir su cuerpo dentro del caparazón.

Y que para hacer lo anterior las tortugas tienen que liberar el oxígeno de sus pulmones y permanecer períodos prolongados con CO2 en sangre.

Sistema circulatorio

Las tortugas son reptiles, por lo tanto son animales de sangre frío. Esto se traduce en que al igual que el resto de sus semejantes necesita de fuentes externas para obtener la temperatura adecuada para su cuerpo. Para lograr esto, las tortugas colocan sus caparazones hacia el sol.

Por otra parte, debes saber que la coloración del caparazón de las tortugas se encuentra relacionada con el entorno donde se encuentre. Por ejemplo, el caparazón de aquellas que viven en zonas de sol intenso advierten un caparazón claro.

Al igual que el corazón de los humanos, el de las tortugas bombea sangre a todos los órganos músculos, solo que en este caso lo hace extensivo hasta la parte inferior del caparazón para regular la temperatura allí.

Sentidos de las tortugas

Sentidos

Amén de lo fuerte de su caparazón, la tortuga es un animal muy sensible, capaz de sentir cualquier roce sobre su piel o concha. Y es que esta se encuentra llena de terminaciones nerviosas.

Sobre la potencia de la visión de las tortugas poco se sabe. Lo cierto es que la ubicación de sus ojos le impide tener visión binocular como los humanos. Especialistas consideran que ven pero no son capaces de precisar detalles.

En cuanto a la audición se conoce que son sensibles a los sonidos de alta frecuencia.

Por otra parte, el olfato de una tortuga se encuentra muy bien desarrollado. Este es el principal sentido que este animal emplea en la búsqueda de alimentos, así como para hallar pareja, lugares donde anidar. Es, incluso, si olfato, una manera de detectar la presencia de los depredadores.

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