Tortuga verde

Tortuga verde

Tortuga verde

Las tortugas verdes figuran como una especie amenazada o en peligro de extinción en todo su hábitat, que se extiende por las aguas oceánicas cálidas de todo el mundo. Estos reptiles son vegetarianos y se alimentan principalmente de pastos marinos y algas.

Son ampliamente conocidos por su fidelidad a los espacios en que anidan y se alimentan, además de constituir una presa perseguida por la caza ilegal, por su piel, carne y conchas.

La explotación del hombre ya ha causado la extinción de poblaciones en lugares como las Bermudas y las Islas Caimán; de ahí la importancia de conocer más sobre esta especie y por qué debemos protegerla.

A eso precisamente se dirige el presente artículo, basado en información del Plan de Recuperación de la población estadounidense de tortugas verdes del Atlántico, del Servicio de Pesca y Vida Silvestre estadounidense, el cual esperamos que disfrutes mucho, y te haga concientizar sobre la importancia de la conservación de esta tortuga.

Estado actual de la tortuga verde

Estado actual

La tortuga verde está catalogada como una especie en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En virtud de la Ley de Especies en Peligro de 1973, la tortuga verde fue clasificada como Amenazada, con la excepción de las poblaciones reproductoras de la Florida y la costa del Pacífico de México, donde están clasificadas como En Peligro.

Las tortugas verdes siguen siendo muy explotadas por los seres humanos, y la destrucción y pérdida de los sitios de forrajeo y anidación es un problema grave. Los seres humanos ya han causado la extinción de grandes poblaciones de tortugas verdes, incluidas las que una vez anidaron con mucha frecuencia en las Bermudas y las Islas Caimán.

El estado de las poblaciones de tortuga verde es difícil de determinar debido a la falta de conocimiento acerca de sus ciclos de vida. El número de nidos depositados en la Florida parece estar aumentando, pero no se conoce si esto se debe a un aumento en el número de nidos o porque se vigilan las playas de anidación con más responsabilidad que antaño.

Descripción

La tortuga verde es la tortuga marina más grande de cáscara dura. Los adultos de esta especie comúnmente alcanzan 100 centímetros de longitud en su caparazón y 150 kilogramos de masa. El tamaño promedio de una hembra anidadora en la Florida es de 101,5 centímetros en su caparazón, con una masa corporal promedio de 136 kilogramos.

Las crías de esta especie pesan aproximadamente 25 gramos y tienen un caparazón de unos cinco centímetros de largo. Son de color negro en la parte superior y blanco abajo.

Descripción de la tortuga verde

El plastrón de las tortugas verdes del Atlántico, adultas, continúa siendo blanco como el de las crías, sólo que con un matiz amarillento, que llevarán durante toda la vida. Sin embargo, el caparazón cambia de color. Varía de negro a varios tonos de grises, verdes, marrones y negros, formando patrones irregulares en sus conchas.

Crecimiento

Las tasas de crecimiento de las tortugas verdes en su etapa pelágica no se han medido en condiciones naturales. No obstante, sus tasas de crecimiento se han podido cuantificar en sus zonas de alimentación, con lo que se ha podido establecer que la especie crece lentamente.

En el sur de Bahamas, las tortugas verdes crecen de 30 a 75 centímetros en 17 años, y de acuerdo con algunos estudios, la tasa de crecimiento disminuyó con el aumento de la longitud del caparazón.

El ritmo de desarrollo medido en las tortugas verdes de la Florida y Puerto Rico caen dentro del rango de las tasas de crecimiento medidas en las Bahamas meridionales.

Sobre la base de estudios de la velocidad de crecimiento de las tortugas verdes salvajes, los investigadores han podido estimar que estos reptiles alcanzan la madurez sexual entre los 20 y los 50 años.

Hábitat de la tortuga verde

Hábitat

Las tortugas verdes ocupan tres tipos de hábitat: playas oceánicas de alta energía; zonas de convergencia en el hábitat pelágico, y aguas protegidas y poco profundas que permiten una alimentación bentónica.

Las hembras depositan sus nidadas en playas de alta energía, por lo general en islas, donde una cavidad profunda del nido puede ser excavada por encima de la línea de marea alta. Las crías salen de la playa y al parecer se mueven en zonas de convergencia en el océano abierto, donde pasan un tiempo indeterminado.

Cuando las tortugas alcanzan una longitud de caparazón de aproximadamente 20 o 25 centímetros, dejan el hábitat pelágico y entran en áreas de alimentación bentónicas. Más comúnmente estos hábitats de forrajeo son pastos de praderas marinas y/o algas, pero las pequeñas tortugas verdes también se pueden encontrar con frecuencia en arrecifes de coral o de gusanos y en fondos rocosos.

Algunas áreas de alimentación, tales como los cayos Miskitos, en Nicaragua, favorecen un rango de crecimiento completo de las tortugas verdes, cuya media es de 20 centímetros en los adultos reproductores.

Los arrecifes de coral o afloramientos rocosos cerca de pastos de los que estas tortugas se alimentan a menudo, son utilizados por ellas como áreas de descanso, tanto por la noche como por el día.

Dieta de la tortuga verde

Dieta

Los científicos suponen que después de la cría las tortugas verdes en etapa pelágica son omnívoras, pero no hay datos sobre la dieta específica en esta edad.

Una vez que las tortugas verdes se desplazan hacia zonas bentónicas de alimentación, es que puede decirse que son herbívoras. En este sentido, se alimentan de pastos marinos y algas.

Distribución de la Población y Tamaño

La tortuga verde se puede encontrar en los océanos tropicales y subtropicales de todo el mundo. En los Estados Unidos, las tortugas verdes del Atlántico se pueden encontrar alrededor de las Islas Vírgenes, Puerto Rico y Estados Unidos continental desde Texas hasta Massachusetts. Las áreas de alimentación importantes para las tortugas verdes en la Florida incluyen la laguna del Río Indio, los cayos de la Florida, la bahía del propio estado, Homosassa, el río Crystal y el cayo Cedar.

Las principales colonias de anidación de tortugas verdes en el Atlántico se encuentran en la isla de Ascensión, la de Aves, Costa Rica y Surinam. En los Estados Unidos, las tortugas verdes anidan en pequeñas cantidades en las Islas Vírgenes estadounidenses, y en Puerto Rico. El mayor número de nidos de la especie está en la Florida, pero los datos reales no son actualmente útiles para evaluar las tendencias de anidación.

Reproducción de la tortuga verde

Reproducción

La hembra de tortuga verde emerge en la noche para depositar los huevos. Este proceso le toma cerca de dos horas.

Hasta siete puestas pueden realizar con 12 o 14 días de intervalo, pero el promedio es probablemente de dos o tres puestas. Un recuento preciso del número de nidadas por temporada sería muy difícil de conseguir, no así el tamaño de la nidada promedio, que suele ser de entre 110 y 115 huevos, aunque esto varía entre las poblaciones.

Es raro que las hembras pongan con la frecuencia antes descrita en años sucesivos. Por lo general, entre dos y cuatro años, quizás más, es que se suceden las temporadas de cría.

El apareamiento se produce en el agua de las playas de anidación. Poco se sabe sobre la biología reproductiva de los machos, pero se están acumulando pruebas de que estos emigran a la playa de anidación cada año.

El éxito de eclosión de los nidos no perturbados es generalmente alto, pero en algunas playas depredadores pueden destruir un alto porcentaje de los nidos. Un gran número de ellos también son destruidos por la inundación y la erosión.

Un descubrimiento interesante en los últimos años es que las temperaturas de incubación determinan el sexo de las tortugas neonatas. Así, los huevos incubados por debajo de una temperatura X, que podría variar entre las poblaciones, producen principalmente machos, y los huevos incubados por encima de esa temperatura producen principalmente hembras.

Movimientos de la tortuga verde

Movimientos

Las hazañas de navegación de la tortuga verde han sido ampliamente citadas, pero realmente son poco conocidas.

Sabemos que las crías y hembras adultas desde la playa de anidación se orientan hacia el océano utilizando señales de luz. Sin embargo, durante mucho tiempo nadie sabía el rol que desempeñaban estas señales en los movimientos pelágicos, desplazamientos entre las áreas de alimentación, o en migraciones entre zonas de alimentación y playas de anidación. Una teoría bastante aceptada es que el campo magnético de la tierra juega un papel determinante en estas hazañas.

Debido a que las tortugas verdes se alimentan de pastos marinos en zonas tranquilas, de baja energía, pero anidan en playas de alta energía, su alimentación y hábitat de anidación están, por necesidad, un poco distanciados.

Ha sido generalmente aceptado, pero no está probado, que las tortugas verdes vuelven a anidar en la playa donde nacieron. Lo que sí está demostrado es que los ejemplares de esta especie tienen un fuerte sentido de fidelidad al espacio en las sucesivas temporadas de anidación.

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